martes, 10 de mayo de 2011

PRIMEROS AUXILIOS

Los primeros auxilios son acciones de emergencia que se aplican a lesionados o enfermos de carácter repentino, para conservar la vida y evitar el agravamiento del estado de la víctima.
Existen rutinas de procedimiento en caso de emergencias que es conveniente seguir, para que la ayuda resulte realmente eficaz.

Manual de primeros auxilios, la secuencia de atención:

En toda emergencia, es necesario evaluar la relación entre las lesiones o síntomas (según el caso), el daño que puede ocasionar el que no sean tratadas de inmediato, y el riesgo de producir nuevos daños con el tratamiento.
La secuencia de atención para primeros auxilios es un esquema básico de lo que debe hacerse en caso de emergencias, pero varía en función del tipo de emergencia y las condiciones de la víctima. Deben establecerse las prioridades para el caso específico.
Manual de primeros auxilios

• Evaluación del área del accidente. Si es segura, cuántas víctimas hay, si estamos en condiciones de ayudar sin exponernos.
• Activar el sistema médico de emergencias (ambulancias, paramédicos, policía, bomberos, tránsito, y otros).
• Evaluación inicial del paciente. Confirmación de que respira. Valoración de la conciencia, si está despierto, si habla, si sus respuestas son coherentes.
• Evaluación de la respiración. Para ello, observaremos el tórax de la víctima, acercamos la mejilla a la persona para sentir su aliento.
• Valoración del pulso. Preferentemente auscultando las arterias carótidas, que están a ambos lados de la nuez de Adán, ya que en caso de accidente, la sangre se redistribuye y no suele llegar a las venas de la cara interior de las muñecas, por lo que no encontraremos pulso.

Como tomar los signos vitales para primeros auxilios:

• Toma del pulso: colocar los dedos (excluido el pulgar, ya que tiene pulso propio) sobre las arterias de la muñeca o el cuello del lesionado. En el caso de niños y recién nacidos, las pulsaciones van entre 100/120 y 140 latidos por minuto. En los adultos, las pulsaciones oscilan entre 60-80.
• Verificación de la respiración: hay varias formas de percibir la respiración de una persona, por lo general es acercando la mejilla u oreja a la nariz de la persona. También podemos acercar el dorso de la mano. Otra forma es colocando la mano bajo el tórax, para sentir el movimiento. Colocar un espejo frente a la nariz de la víctima es muy efectivo, aunque no siempre se dispone de uno. La frecuencia de respiraciones normales, es de 15 a 20 respiraciones por minuto.
• Chequeo de los reflejos: para esto, podemos aplicar un rayo de luz sobre la pupila, y observar si se contrae o no. Pinchar o pellizcar la parte interna del brazo o pierna en busca de la contracción de respuesta.
La primera verificación que debe hacerse en caso de accidente o enfermedad repentina, es que la víctima esté consciente, respire y tenga pulso, antes de aplicar los primeros auxilios.
Cuando la víctima está inconsciente, pero respira y tiene pulso, debemos vigilar su respiración hasta que llegue la atención especializada.
Si no respira pero tiene pulso, buscaremos un cuerpo extraño en la boca, o si la lengua obstruye la garganta. De ser así, retiraremos el objeto y daremos respiración de boca a boca.
Si no respira ni tiene pulso, se inicia reanimación cardio-pulmonar básica.

En caso de hemorragias intensas, comprimir la zona durante al menos 10 minutos, con paños o gasas. Si el paño se empapa, no lo retiramos, sino que colocamos otro encima.

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